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Conozca el equipo necesario para soldar al arco:

En ocasiones tenemos que realizar en el hogar pequeñas reparaciones que requieren la utilización de un equipo de soldadura, por lo que es conveniente conocer tanto los diferentes tipos de soldadura, para elegir la que más se adapte a nuestras necesidades, como el material necesario para realizarlas sin correr riesgo alguno

La soldadura eléctrica al arco se obtiene por la diferencia de pocas décimas de voltio existentes entre el electrodo y la pieza que hay que soldar, lo que provoca que el electrodo se funda. Poniendo en contacto y alejando el electrodo de la pieza a soldar se produce una descarga de arco (cuya temperatura supera los 3.000 grados centígrados), originando la fusión del electrodo sobre el metal que quiere soldarse.

El electrodo es una varilla metálica, generalmente de acero dulce, revestida de un material que conforma luego la escoria, protegiendo a la soldadura de la corrosión. Esta es la soldadura más utilizada, no obstante también se pueden realizar soldaduras de hilo continuo, en las que el electrodo es un hilo metálico continuo sin recubrimiento.

Las soldadoras de electrodo revestido están constituidas por un transformador monobásico que transforma los 220 voltios de potencia de la red de nuestra casa a unos 50 vatios de corriente alterna. Con una palanca o volante se puede modificar la posición del núcleo del transformador para regular la corriente que transmitirá al electrodo. En el mercado podemos encontrar modelos cuya corriente varía de los 20 amperios, para los electrodos de 1,5 mm de diámetro, hasta los 140 amperios para electrodos de 4 mm.

Las soldadoras de hilo continuo funcionan de manera similar, salvo que utilizan bobinas de hilo de hasta 2 mm cómo elemento soldante y que debe aplicarse un gas inerte en la zona a soldar para evitar la corrosión. Además, el hilo con el que se va a realizar las soldaduras tiene que ser del mismo material que la pieza o piezas que se vayan a soldar y lo mismo sucede con el gas inerte que debe ser acorde con el material. Así, para soldar aluminio debemos utilizar argón puro, para el acero inoxidable se utiliza una mezcla de argón y anhídrido carbónico..., lo que provoca que tengamos que tener varias bombonas de gas y encarece el coste de este tipo de soldaduras, que son más limpias pero más costosas.

Es muy importante contar con un buen equipo para realizar soldaduras y evitar hacerlas de cualquier manera, lo ideal es disponer de un buzo de trabajo para evitar ya que las chispas producidas al soldar pueden alcanzarnos quemando y agujereando lo que llevemos puesto. Asimismo, es muy recomendable disponer de unos guantes fuertes de cuero o tela que protejan nuestras manos y utilizar siempre la mascarilla protectora, que gracias a su vidrio inactínico protege nuestros ojos mientras realizamos la soldadura. Tampoco hemos de descuidar la protección de nuestros pies, mediante la utilización de botas de trabajo, no por el hecho de que podamos tener un accidente sino para no dañar nuestro calzado habitual.

 
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